-Tenemos otra llamada, a ver ¡digame!

-Hola, Maria Teresa, en primer lugar decirte que tu programa no me gusta nada. Quería comentar que nunca he visto una manifestación de veinte mil personas por un obrero muerto y quisiera saber si los medios de comunciación y en concreto programas como el tuyo tienen algo que ver en ello y al señor que tienes a tu derecha, ¡el gordito charlatán ese!

-Jorge.

-Si, Jorge, oye, cuando muere una pesona en el trabajo ¿es un accidente laboral o un asesinato terrorista de la laboral? y esa cara de niños apenados que poneis cuando mínimamente y de pasada lo comentais… ¡Que no me interrumpas que estoy hablando yo! ¿es porque aborreceis estos asesinatos laborales o porque siempre que ocurre un accidente terrorista hay que callarse porque el que paga manda?

Hala, adios, que yo tengo que pagar por hablar y a vosotros os pagan por decir gilipolleces de obediencia debida. Y ahora a ponerme a caldo con serena apariencia y temple democrático. ¡Asquerosos! ¿Oye, Jorge! Si todos los espadones somos iguales ¿por qué hay un rey? ¿Quien le ha legido a ese? Flanco ¿no? Y si todos los sabañones somo iguales… pi-pi-pi…pi-pi-pi…pi-pi-pi…